¡Ya ha nacido!

Grupos de juego para bebés hasta el año, acompañados de sus padres.
Una vez por semana, duración 50 minutos.

Puedes reservar una clase de prueba llamando al 91 572 22 76

Masaje de pies de un bebé de 2 meses
En esta etapa de la vida lo más importante es el contacto "piel con piel" del bebé con sus padres para propiciar que se vayan conociendo a través de sus cuerpos y experimentando las sensaciones, tanto el niño como los padres.

Prevención de vicios posturales a través de masajes

Los juegos visuales en los primeros meses tendrán como base el contraste entre claro y oscuro para más adelante realizar juegos para mejorar el movimiento ocular y la visión binocular

Los juegos motores se basan en el control cefálico y fortalecimiento de los músculos dorsales y laterales para conseguir una postura de sentado correcta.
Esta hazaña sólo será posible si tienen la oportunidad de desarrollar y valerse de sus músculos y así evitar perjudicar las vértebras de la columna.
Poco a poco el bebé comienza a voltear, a girar, arrastrarse y gatear.

Para que esto se produzca hay que dejar al pequeño tumbado en el suelo, facilitando la realización de cambios posturales.
Con esta experiencia corporal del movimiento a voluntad se produce un enorme progreso en la vida del pequeño.

Aproximadamente a los 6 meses el bebé se encuentra integrado en su familia y ya conoce el mundo que le rodea.
Se producen cambios notables como el comienzo del gateo que regirá una continua sucesión de transformaciones:

juegos visuales en los primeros meses de vida
secuencias simples de sonido y silencio, bebé de 8 meses

De los 8 a los 12 meses es cuando el bebé está más receptivo al ritmo

Por lo que los juegos se realizarán con tambores, platillos, música además de establecer secuencias simples de sonido y silencio para fomentar el lenguaje.

De pronto el bebé descubre que tiene dos manitas y comienza a usarlas.
Cantaremos canciones y le proporcionaremos objetos para que los manipule delante de sus ojos.

Poco a poco aparecerá la pinza con la oposición del dedo pulgar frente al índice, característica exclusivamente humana.
Por otro lado aparece la anticipación de las situaciones, jugaremos a esconder objetos para que él los encuentre.