¿A QUÉ TIPO DE ACTIVIDADES APUNTO A MI HIJO? PREGUNTAMOS A LOS NIÑOS SOBRE SUS EXTRAESCOLARES, ESCUCHA SUS TESTIMONIOS

Para nosotros es muy importante la opinión de los niños, y por eso en nuestro centro “Andares” les hemos preguntado su parecer en cuanto a actividades extraescolares se refiere: cuál es su opinión sobre las que realiza o ha realizado, qué es lo que más le gusta, y en qué les ha ayudado. Queremos compartir con vosotros algunos de sus testimonios sin desvelar su identidad, tan preciada para nosotros:

Pequeña filósofa de 8 años, lleva con nosotros desde los dos meses:
“Expresión corporal, lo hice en el otro colegio, era divertida y muy creativa. Me daba seguridad”
“Gimnasia rítmica, flexibilidad y a veces dolía. Los torneos me ayudaban a aguantar la presión. Antes de tener gimnasia cuando había una competición no me gustaba, gracias a la gimnasia ahora puedo controlar la presión”
“Baloncesto, muy bien no lo hacen muy serio. Me anima. Hoy me iba a casa triste y cuando me he dado cuenta que tenía baloncesto me he alegrado”.
“Andares, si pudiera yo seguiría en Andares. Mamá, tú ya sabes que allí están mis más amigos o sea los que conozco desde hace más”
Artista del balón de 8 años, acude a Andares desde los 4 años:
“Fútbol, desde el año pasado. Me ayuda a ser más ágil y rápido. Me gusta porque puedo chutar y jugar con la pelota.”
“Andares está bien porque aprendes un poquitín más a jugar. Te diviertes mucho. La diversión y el juego es lo que más me gusta, y que se aprende a que cada cosa tiene que ser en su momento, que no es momento de jugar a todas horas.”

Inquieto y aguerrido niño de 6 años, viene a Andares desde los 12 meses:
“Judo en el colegio desde el año pasado. Este año me gusta más porque no jugamos tanto y nos enseñan más técnicas. Aprendo a defenderme.”
“Lo que más me gusta de Andares es jugar”.

Ya llevamos unos meses desde que empezó el colegio y con ello el gran quebradero de cabeza para nosotros los padres, ¡LAS EXTRAESCOLARES!. ¿A qué actividades apuntamos a nuestros hijos? ¿Cuál será la mejor para él? Buscamos, en la mayoría de las ocasiones, actividades con connotaciones educativas y enriquecedoras que acompañen el desarrollo de nuestros niños. Pero si buscamos una buena acogida por parte del niño y un efecto positivo en el mismo necesitaríamos tener en cuenta:
• Actividades que despierten el propio interés y manifiesta ilusión del niño por acudir a la misma
• Sus habilidades y destrezas
• Que no acoten su tiempo de descanso y juego tan importante para su desarrollo y aprendizaje, tanto en compañía como en solitario.
• No perder de vista el objetivo de despertar el entusiasmo y disfrute con la actividad, evitando convertirla en una obligación, en ocasiones fruto de las proyecciones y deseos de los padres o familiares, más que del deseo del niño.

Las actividades físicas (deportes), están indicadas para la práctica de ejercicio. Si, además, es en equipo, el beneficio es doble puesto que el niño experimenta el trabajo en grupo, ser parte integrante de algo, la cooperación y ayuda al otro. En esa misma línea ayudan a la socialización, favoreciendo las relaciones interpersonales y las nuevas amistades.

Las actividades artísticas (música, pintura, expresión corporal, teatro), son muy positivas para todo tipo de niños sobre todo aquellas que dan la posibilidad de exteriorizar emociones. Muy recomendables para niños tímidos o muy activos.

Sin embargo, lo que a priori parece lo mejor, posteriormente no resulta ser así, y quizá ahora, a estas alturas de curso nos damos vamos dando cuenta. Es bueno observar a nuestro hijo, escucharlo, recopilando información sobre lo que le gusta y le entusiasma. Ser padres es estar alerta y buscar lo mejor para él, aunque a veces no lo encontremos a la primera. En una ocasión una de las mamás que vienen a “Andares” con una niña de 4 años nos comentó, “he apuntado a la peque a violín, va contenta, pero cuando la hemos visto en uno de los festivales de navidad hemos notado que no para quieta en la silla. Cuando le pregunto, me dice que sí quiere ir a violín”. Se le aconsejó que probaran las clases de baile, puesto que conocemos a la niña desde pequeñita. “Al salir de su primera clase, nos dijo- quiero volver a esta clase-“. En muchas ocasiones los niños eligen una actividad guiados por los demás compañeros o amigos del colegio, o por los propios familiares. Sin embargo, es conveniente escuchar y observar al niño, no solo en lo que dice, sino en cómo lo manifiesta.

También es importante destacar el papel que cobra este tipo de actividades en los más pequeñitos, los que comienzan en el cole de mayores, entre tres y cuatro años. Resulta imprescindible proporcionarles el tiempo necesario, y con esto entendemos el que cada niño requiera en particular, para que una vez concluido el periodo de adaptación éste sea óptimo y lo hayan integrado como una rutina diaria. Como digo son recomendaciones porque lo más importante son las necesidades del niño y de su entorno familiar. En nuestro centro, hay niños que empezaron a venir con dos meses y comenzada su escolarización siguen viniendo. Han formado su grupo, niños con los que han ido creciendo, aprendiendo, respetándose y que ahora forman parte de su pequeña vida social, como la Pequeña Filósofa de 8 años.

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