¿Cómo aprenden los niños pequeños las emociones básicas?

 

¿Cómo aprenden los niños pequeños las emociones básicas?
Versión original en húngaro por la Dra. Noémi Nagy

RESUMEN: El autor, repitiendo el diseño de Sherri C. Widen y James A. Russell originalmente realizado con niños estadounidenses en 2008, examinó niños húngaros (N = 40, 3-6 años) con el fin de responder a la pregunta de si las categorías emocionales se adquieren temprano y rápidamente, o por el contrario, lenta y gradualmente. Los niños primero tenían que etiquetar imágenes de expresiones faciales representando seis categorías de emociones (alegría, tristeza, ira, miedo, sorpresa, aversión) consideradas emociones básicas, en una tarea de etiquetado libre. En la siguiente tarea de categorización, los niños tuvieron que decidir uno por uno si las caras que reflejaban las seis emociones mencionadas anteriormente, así como agitación y satisfacción pertenecían o no a una categoría de emoción particular. Las emociones de propósito (alegría, tristeza, ira, miedo) fueron simbolizadas por cajas. Los resultados obtenidos en este estudio están alineados con el modelo circumplex estructural de Russell y sugieren que los niños pequeños interpretan las emociones no como categorías discretas, sino como dimensiones bipolares (placer vs. displacer, alta excitación vs. baja excitación). El autor concluye que la adquisición de emociones no es un logro de todo o nada, como el primer uso de una etiqueta de emoción por parte del niño, sino un proceso que continúa desarrollándose durante los años escolares. Las emociones están inicialmente presentes en la mente del niño como conceptos amplios e incluyen todas las emociones con la misma valencia, luego con la edad las categorías emocionales se vuelven gradualmente más estrechas y estables.

How do infants acquire basic-level emotion categories?

ABSTRACT: The author – repeating the design of Sherri C. Widen and James A. Russell originally carried out with American children in 2008 – examined Hungarian children (N = 40, 3–6 years) in order to answer the question whether emotion categories are acquired early and quickly, or on the contrary, slowly and gradually. Children first had to label pictures of facial expressions representing six emotion categories (happiness, sadness, anger, fear, surprise, disgust) considered as basic-level emotions, in a free labeling task. In the subsequent categorization task, children had to decide one by one whether faces reflecting the above-mentioned six emotions as well as excitement and satisfaction belonged to a particular emotion category or not. Target emotions (happiness, sadness, anger, fear) were symbolized by boxes. The results obtained in this study are aligned with Russell’s structural circumplex model of emotions and suggest that infants interpret emotions not as discrete categories but as bipolar dimensions (pleasure vs. displeasure, high arousal vs. low arousal). The author concludes that emotion acquisition is not an all-or-none ahievement such as the child’s first use of an emotion label, but a process that continues to develop well into the school years. Emotions are initially present in the child’s mind as broad concepts and include all emotions with the same valence, then with age emotional categories gradually become narrower and more stable.

Hogyan sajátítják el a kisgyermekek az érzelemkategóriákat? 

ABSZTRAKT: A szerző – Sherri C. Widen és James A. Russell 2008-ban amerikai gyerekeken végzett vizsgálatát magyar mintán (N = 40, 3-6 év) megismételve – arra a kérdésre keresi a választ, hogy az érzelemkategóriák elsajátítása vajon korai és gyors, vagy inkább lassú és fokozatos jellegű folyamat. A gyerekeknek először egy szabad címkézési feladat keretében hat alapérzelemnek tekintett érzelemkategóriát (boldogság, szomorúság, düh, félelem, meglepődés, undor) ábrázoló arcképet kellett megnevezniük. Az ezt követő kategorizációs feladatban az előbb felsorolt hat érzelem mellett az izgatottságot és elégedettséget tükröző arcokról kellett egyesével eldönteniük, hogy beletartoznak-e egy bizonyos érzelemkategóriába. A célérzelmeket (boldogság, szomorúság, düh, félelem) egy-egy doboz jelképezte. A vizsgálatban kapott eredmények az érzelmek Russell-féle strukturális circumplex-modelljéhez igazodnak, és arra utalnak, hogy a kisgyerekek az érzelmeket nem diszkrét kategóriákként, hanem bipoláris dimenziók (kellemesség-kellemetlenség, magas-alacsony arousal) mentén értelmezik. A szerző arra a következtetésre jut, hogy az érzelemkategóriák elsajátítása nem egy minden vagy semmi jellegű esemény, mint például egy érzelemkifejező szó első használata, hanem jócskán a kisiskoláskorba nyúló folyamat. Kezdetén az érzelmek tág fogalmakként vannak jelen a gyermek fejében, és magukba foglalják az összes ugyanolyan valenciával rendelkező érzelmet, majd az érzelmi kategóriák fokozatosan szűkülnek és szilárdulnak meg az életkor előrehaladtával.

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Magyar szakmai kutatás

La música para el bebé es la lengua de las emociones.

La música para el bebé es la lengua de las emociones.

La música es universal. Hay sociedades sin escritura, pero ninguna sin música. A lo largo de la historia, desde las primeras tribus hasta la actualidad, la música ha formado parte esencial de la existencia humana.

La música es un estímulo sumamente completo, y engloba procesos sensoriales, cognitivos, emocionales y motores. Se podría decir que tiene una doble vertiente, por un lado la parte artística, cultural, creativa y emocional. Y por otro, la parte más intelectual, científica y técnica que comprende el conocimiento. Por ello, la educación musical desde un punto de vista psicológico debe basarse en la observación de cada una de las personas, con su diferente característica y orientada a las distintas necesidades.

¡Cada niño tiene su proceso evolutivo, permítele crecer a su ritmo!

El bebé está en contacto con el mundo  sonoro incluso antes de nacer. Todos los sonidos que escucha el bebé desde el vientre materno (respiración, el latido del corazón, la voz de la madre etc.) hace que el sistema auditivo sea el más desarrollado. De hecho, el bebé es capaz de discriminar todos los sonidos del mundo, y a medida que se va exponiendo a una cultura, con su específica lengua e incluso con sus ciertos estilos musicales, su cerebro va adquiriendo distintas capacidades. Por lo que aprovechar los primeros años para fomentar esta audición, es de gran importancia.

¡Habla y canta a tu hijo en diferentes lenguas, llegará ser bilingüe, trilingüe o cuatrilingüe!

Además, la música es la llamada “lengua de las emociones”, y es que juega un gran papel en el mundo emocional del pequeño. Por ello, canta a tu bebé desde canciones infantiles de forma divertida, como dulces nanas para calmarle. Esta conexión provoca el aumento de la hormona de la oxitócina (relacionada con el amor) y reduce el cortisol (relacionada con el estrés).

¡Ayudará mucho en vuestro vínculo afectivo!

Decía Platón que la música es uno de los instrumentos más poderosos de la educación. Ha sido relacionado con distintos procesos cognitivos, como la mejora en los sistemas atencionales, en la memoria, en áreas motoras, en la comunicación e incluso en las matemáticas. Pero no solo ello, la música motiva, inspira, permite a los más pequeños expresarse, a ser creativos, y lo más importante les permite aprender a través de la diversión. Un niño divertido, es un niño feliz.

¡Canta, baila, escucha música, toca distintos instrumentos junto con tu pequeño, le abrirás la puerta a un mundo fascinante!

Un viaje al centro de las emociones

Relajación en 8 minutos

Ya sabes que el bebé percibe perfectamente tu estado emocional.
Si estás tranquila, él lo notará y se relajará también. Antes de coger al niño conviene, por tanto, que te sientas relajada. ¡Cuántas veces tratamos de calmar a un bebé y al ponernos más nerviosos el niño se excita más! Sin embargo, lo coge otra persona y consigue en pocos minutos dejarlo profundamente dormido.
Para las madres que trabajan o que siempre están con prisa vamos a explicar cómo tranquilizarse en tan sólo ocho minutos. A medida que lo vayas practicando, te será más fácil y lo podrás incluso aplicar a otras situaciones.
Siéntate en un sitio de la casa donde sepas que nadie puede interrumpirte; no importa dónde sea; cierra la puerta y desconecta el teléfono, o bien colócate tapones en los oídos en caso de necesidad.

Una viaje al centro de las emociones, relajación en 8 minutos

Son tan sólo ocho minutos; debido a su corta duración, es necesario que las condiciones para realizarlo sean las mejores.
Sentada de la forma en que te encuentres más cómoda, cierra los ojos y observa durante un segundo la posición de tu cuerpo, tratando de aflojar las tensiones. Para ello harás un inventario corporal mentalmente: cabeza, cuello, mandíbula, boca, garganta, lengua, orejas, globo ocular… Para facilitar el contacto con las partes mencionadas. A medida que las vamos nombrando podemos ir tocando.

Seguimos por los hombros, brazos, codos, antebrazos, muñecas, manos y dedo por dedo, tomando conciencia de nuestro cuerpo, hasta que se aflojen las tensiones.
Una vez terminado el inventario corporal haremos de tres a seis veces técnicas de respiración con el siguiente ritmo: tomar el aire mientras contamos hasta cuatro, retenerlo hasta contar dieciséis y expulsarlo contando hasta ocho. La mente debe estar sólo observando el cuerpo (la presencia o la ausencia de tensión) y el ritmo de la respiración.

Al terminar la respiración, abrimos los ojos lentamente mirando a nuestro alrededor, volviendo a tomar contacto con el medio ambiente.
Ahora estamos en condiciones óptimas para acercarnos al bebé, jugar con él, amamantarlo o darle un masaje.
Observa si tu bebé es tranquilo o nervioso:
a) En caso de niños nerviosos o tensos, usaremos movimientos lentos, manos suaves y ritmo tranquilo. Con la voz utilizaremos un tono suave.
b) En caso de niños excesivamente tranquilos y de tono muscular bajo, les hablaremos con voz más fuerte, cara muy expresiva y sonriente; les daremos palmaditas sobre el cuerpo animándoles permanentemente. Utilizaremos preferentemente los ejercicios más activos.

¡Ya estoy aquí!

¡Ya estoy aquí!

Hola mamá, hola papá, hola familia.

Ahora que ya he llegado quiero conoceros y descubrir el mundo junto a vosotros.

Para comprender al bebé en los tres primeros años de vida por Elizabeth Fodor

Para comprender al bebé en los tres primeros años de vida y como debiera ser nuestra actitud frente a él, es fundamental conocer el desarrollo integral del pequeño así como las principales características de cada etapa.

UNA REFLEXIÓN “Es prioritario tener en cuenta que los bebés son radicalmente diferentes de nosotros.”

SOLO SABEN JUGAR

El juego para el niño pequeño está bañado en sensaciones, emociones y relaciones, pero no en reflexión.

El juego, de esta manera se convierte en el trabajo del niño donde a través de la diversión adquiere el CONOCIMIENTO y tú como mamá o papá irás creciendo con él adquiriendo SABIDURÍA.

Aprenderás no solo cómo realizar los juegos sino el profundo significado de cada actividad.
Concentra toda tu atención en COMPRENDER EL PORQUÉ DEL JUEGO y no solo en cómo se realiza.
A medida que vamos comprendiendo el porqué de las cosas y situaciones, nuestro cerebro irá reorganizando y almacenando dicho proceso, integrándolo en todas las experiencias previas.

No es lo mismo copiar y memorizar textos al estudiar que comprender el verdadero significado.
Las neuronas se estimulan con señales eléctricas y se conectan con otras neuronas para crear asociaciones y reconstruir la experiencia.
Cuando se presenten situaciones donde necesitamos recordar y valernos de ellos entonces ¡ZASSS! se ilumina el conocimiento en todo su esplendor.

Inventar Front page Elizabeth Fodor

El bebé todavía no dispone de estas herramientas mentales y por este motivo no podemos dejarle solo con sus emociones.

A lo largo del año iremos desvelando todos los aspectos sobre su desarrollo integral los juegos para cada etapa, cada situación específica y cómo resolver situaciones críticas.

Cuando sientes que el camino se hace denso y tus fuerzas flaquean y estas agobiada RELÁJATE

¡Que divertido!

Mi bebé ve en blanco y negro.

Mi bebé ve en blanco y negro.

Desde los primeros meses es bueno despertar el interés del bebé hacia alguna situación determinada.

Mi bebé ve en blanco y negro 2.

Cuando captamos la atención del bebé, le enseñamos a concentrarse, una función clave en el proceso intelectual que estimula la formación de circuitos neuronales más complejos y hace que una misma neurona pertenezca a varios circuitos.

Utiliza fichas preferentemente en blanco y negro o cualquier otro color que haga contraste, ya que hasta los tres meses, el contraste entre dos colores claro/oscuro es lo que mejor ve; por eso le llama poderosamente su atención.

COMO HACERLO:

Presenta la ficha al bebé frente a su cara a unos 25-30 cm durante unos segundos, hasta que pierda interés.
Cambia entonces la ficha que lleve otra figura; pero si en este momento no demuestra interés déjalo para otra ocasión.
Puedes hacerlo en cualquier momento del día cuando el bebé demuestra interés y ganas de jugar.

El móvil sólo se coloca en los momentos de actividad del bebé.
Luego se retira.

COMO HACERLO:

El bebé suele mantener su cabecita ladeada, recuerda cambiar lo de posición dentro de su cunita; así nos aseguramos de que recibe idéntica estimulación por ambos ojos.
La distancia del móvil de la cuna será unos 40 a 50 cm de sus ojos.

Mi bebé ve en blanco y negro 3.

Juegos y actividades “Móvil tridimensional” De Edükame

Juegos y actividades “Caritas de mamá y papá”
 De Edükame

Muévelo de vez en cuando para hacérselo más atractivo.

Cuando no preste atención al móvil, retíralo ya que estará cansado.
Puedes hacerlo de 2 a 3 veces al día, siempre que el bebé esté dispuesto.

No se debe forzar nunca una actividad.

Lo más importante es seguir el ritmo que marca el bebé, así podéis disfrutar a tope del juego compartido.
Esta actividad es válida para los tres primeros meses de vida.

Tu bebé posee una enorme capacidad de jugar y disfrutar contigo.

Esperamos tus sugerencias para saber qué es “lo que más te gustaría que hicieran contigo si fueras un bebé” para diseñar los juegos a tu medida y para el disfrute de tu pequeño.

Al nacer un bebé nace también una mamá

Al nacer un bebé nace también una mamá.

La nueva madre está viviendo una profunda transformación.
Un nuevo bebé, trae tras de sí el nacimiento de una nueva mamá, todo esto te proporciona la imperiosa necesidad de reorganizar la familia. La relación de pareja, los niños, el entorno, la familia, todo cambia.

El amor a través de las manos

¿Cómo afrontar todas las responsabilidades a la vez y no morir en el intento?

● Elimina de tu mente la palabra responsabilidad y sustitúyela por Inteligencia Sensorial.
● Descubre esa parte dentro de ti que no se ve, no se toca, tan solo la transmites a través de la piel desde la que parten y llegan todas las sensaciones.
● Al acariciar suavemente a tu bebé contactas a través de la piel con lo más profundo de su ser.
Algo que no solo tu pequeño necesita, sino tú también y toda la familia.

Comencemos entonces la puesta a punto:
El amor a través de las manos.

manps 1

“Entre los cuerpos de mamá, papá y el bebé se va tejiendo una red amorosa y sensible. Una piel que acoge al nuevo vínculo y como toda piel necesita estímulo y cuidado.”
Los masajes estimulan el sistema inmunológico del bebé y le protegen de las enfermedades, además que le hacen sentir valioso y querido.
La pregunta que a menudo nos plantean las mamás de nuestros grupos a cerca de los masajes es cuándo, cómo y dónde ….

¡¡¡NO TE AGOBIES!!! Nadie mejor que tú para elegir el momento.

El momento ideal para realizar el masaje a tu bebé es aquel en el que sientas dentro de ti la paz interior que deseas transmitir a tu pequeño.
No importa si es por la mañana, a medio día o por la noche.
Otro punto que hay que tener en cuenta es que el bebé se encuentre predispuesto a recibirlos, nadie mejor que tú para elegir este momento ya que en tus manos se prolonga tu corazón.

Sigue las indicaciones de las ilustraciones:
LA MAGIA DE LA TERNURA.

Masaje 1

Apoya tus manos extendidas sobre el pecho del bebé; las dos se mueven a la vez, describiendo un gran círculo sobre su pecho con unas tiernas caricias.
Puedes hacer de una a tres veces.

EL AMOR ENTRA A TRAVÉS DE LA PIEL.

Masaje 2

Sube deslizando una mano hacia el hombro opuesto, cruza en el pecho del bebé y detén el movimiento; seguidamente, levanta la mano para volver a la cadera.
Mientras tanto, comienza el movimiento de la otra mano hacia el hombro opuesto; una mano detrás de la otra como olas que van y vienen.
Puedes hacer de una a tres veces.

ALIVIANDO LOS CÓLICOS CON TERNURA.

Masaje 3

Con un ritmo lento y constante desliza tu mano con suavidad cubriendo el pecho hasta llegar al vientre, donde debes ejercer una ligera presión que dure un segundo. Levanta esta mano y comienza entonces con la otra el mismo movimiento de arriba abajo. Una mano va detrás de la otra.
Puedes hacer de una a tres veces.

EL CUERPO DEL BEBÉ TIENE MEMORIA.

Masaje 4

Pasa la mano por toda la espalda hasta los pies.
Espalda, nalgas, muslos, las corvas hasta los talones. Siempre con un ritmo lento y suave.
Puedes hacer de una a tres veces.

POR UNAS PIERNAS VIGOROSAS PARA RECORRER EL MUNDO.

Masaje 5

Con las dos manos sujeta suavemente los muslitos del bebé bajando con ligeros torsión con las manos, como si exprimieras una naranja, mientras desplazas ambas manos hacia los tobillos y nuevamente vuelves a comenzar por el muslo.
Al terminar pasa las palmas de tu mano sobre la planta del pie del pequeño con todo el amor de tu corazón.
Puedes hacer de una a tres veces.

POR UNAS MANOS DISPUESTAS DE ALCANZAR EL MUNDO.

Masaje 6

Toma suavemente el bracito del niño con las dos manos, lo más cerca posible del hombro.
Entonces, ejerce un ligero movimiento de torsión alrededor de él, con las dos manos a la vez pero en sentidos contrarios- como si trataras de exprimir una delicada naranja-.
Recorre su brazo hasta llegar a la muñeca, para volver a iniciar el movimiento desde el hombro.
Para terminar acaricia los deditos del pequeño uno por uno.
Puedes hacer de una a tres veces.

Esperamos tus sugerencias para saber qué es “ lo que más te gustaría que hicieran contigo si fueras un bebé” para diseñar los juegos a tu medida y para el disfrute de tu pequeño.

DE LA AUTONOMÍA A LA INDEPENDENCIA

Uno de las cosas que sabemos desde que nace un hijo es que algún día se independizará, o por lo menos eso es lo esperable. Así que, una de nuestras tareas como padres y educadores es prepararles para ese momento. Y el mejor momento para empezar es en sus primeros años. Y diréis, ¡estás loca! Pero si no habla, no anda, no conoce nada del mundo.

Os contaré un secreto, la autonomía que lleva a la independencia empieza con detalles tan sencillos como dejar a nuestro pequeño sobre una mantita o una colchoneta a parir de los cinco meses para que pueda adquirir los movimientos de su cuerpo necesarios hasta conseguir el gateo. Y poco a poco logrará desplazarse perfeccionando la técnica a base de práctica. Cuando se desplaza el niño elige dónde ir, y si quiere alcanzar algo no dependerá de nadie para tenerlo, el esfuerzo llevará a la recompensa. Del mismo modo que le permitirá acercarse buscando a mamá o alejarse si algo no le gusta. Este es un aprendizaje sano y positivo para su desarrollo general. Siempre y cuando nosotros estemos ahí para animarle y recordarle que con un poquito de esfuerzo, se puede lograr. Esta es nuestra principal labor como padres y educadores. “Si quieres, puedes”.

Plantearos esta pregunta, ¿qué pasaría si todo lo que quiere se lo proporcionamos o incluso le damos lo que anticipamos que desea?…

Hoy en día, en el que prácticamente todo está al alcance, deberíamos preguntarnos si proporcionar todo lo que nos piden y más, es positivo para los niños.

Imaginemos un bebé, de alrededor de 7 meses que esté intentando gatear y desplazarse. Si tumbado en el suelo, tiene todo a su alcance, ¿qué necesidad va a tener de desplazarse? Un bebé durante el segundo año que cada vez que señala un objeto se lo alcanzan, ¿qué necesidad tiene de hablar? O aquel que con tres años emplea las construcciones para hacer naves espaciales o barcos piratas, llegamos a casa con una nave espacial o un barco pirata de juguete, qué necesidad tendrá de imaginar de nuevo y construir de la nada?…

Como veis es muy sencillo mermar la iniciativa de los pequeños que aprenderán desde bebés a que siempre habrá alguien que le haga las cosas e incluso que piense en lo que necesita antes de pedirlo.

La iniciativa, la proactividad y la autonomía son destrezas muy buscadas y necesarias en la sociedad de hoy en día en la que prácticamente todo está inventado. Una sociedad que avanza tan rápido también necesita personas que se escuchen a sí mismas para encontrar nuevos caminos.

curioseando para encontrar nuevos caminos

Por qué no empezar desde la cuna.

¡¡¡¡MAMÁ, ME ABURRO!!!!

Ahora que estamos en tiempo de vacaciones y nuestros pequeños pasan más tiempo en casa, es tiempo de divertirse con ellos y olvidar nuestro calendario laboral.

Desde que los niños ya van al “cole de mayores”, comienzan un calendario de actividades muy parecido al de los adultos, aprovechando la excusa de prepararlos para un futuro cada vez más cambiante pero a la vez más competitivo y exigente. Exigente en formación y adquisición de conocimientos, sobre todo; ya no es suficiente con inglés, además chino, natación, baloncesto, música… de alguna manera, su tiempo está programado desde por la mañana hasta la hora de volver a casa, y aún al llegar también la rutina diaria deja poco espacio a la improvisación.

Pues bien, ¿qué pasaría si los pequeños y no tan pequeños dispusieran de tiempos no programados o no estructurados?

Ante todo no digo que no esté bien que los niños realicen actividades extras, pero no hay que perder de vista la necesidad de dejar descansar el cerebro, bien para integrar todo lo aprendido y vivido durante el día, bien para observar lo que sucede alrededor o para explorar aquello que resulta nuevo y en lo que no se ha reparado hasta entonces porque los tiempos están marcados y no resulta fácil salirse del guion.

Reflexionemos un poco sobre los beneficios que puede traer el no hacer nada:

1. Pensemos en qué hacemos nosotros cuando no hacemos nada. Bien descansar en el sofá, que nunca está de más, o buscamos algo que hacer.
2. Si buscamos algo que hacer, y nadie nos dice qué, el motor que nos lleva a la actividad es el propio, es lo que llamamos, iniciativa y motivación intrínseca.
3. Esto nos llevará a buscar ideas o actividades para hacer en vez de estar sentados, esto es búsqueda de alternativas, básico para la resolución de problemas.
4. De todas las que se nos ocurran, tendremos que valorar cuales son posibles y cuales en este momento no son viables, esto es evaluación de viabilidad y comparación.
5. Plantearemos cuales nos gustan o nos apetecen más, esto se conoce como toma de decisiones.
6. Realizados los pasos anteriores, es necesario saber lo que necesitamos para llevarlo a cabo. Es decir, la planificación.
7. Por último, la implementación de todo lo anterior, es decir, llevar a cabo nuestra idea.
8. Pero lo realmente importante es que hemos conseguido pasar de un estado de aburrimiento a todo un proceso constructivo por nosotros mismos sin que nadie nos diga qué y cómo. Si los resultados son buenos nos sentiremos a gusto, orgullosos de lo que hemos conseguido y si no nos sale como esperábamos probaremos otra vez, de otra manera o algo distinto. Lo que favorecerá la propia valoración afianzando la autoestima, aprendiendo también a gestionar nuestras emociones o estados de ánimo.

Pues bien, todos estos puntos reflejan lo que conocemos como funciones ejecutivas, aquellas que nos definen como seres inteligentes, incluida la gestión de las emociones.

Esto es lo que hacen nuestros pequeños si les dejamos tiempo a su aire, sin decirles lo que tienen que hacer o lo que toca. Quien de vosotros no se ha encontrado a sus pequeños organizando alguna en su habitación después de un rato prolongado de silencio. Esta actitud es la necesaria e importante en la vida. Los padres y madres ponemos a su disposición no solo las herramientas sino también los tiempos y los espacios.

Os pongo el caso de los más pequeños, si no les decimos qué hacer, el propio calendario del desarrollo les llevará a la actividad. Durante el primer año, el bebé va desplegando toda una serie de conductas que va practicando hasta conseguir, por ejemplo, voltearse o ponerse en cuatro apoyos y después gatear, por eso es tan bueno dejarles tiempo sobre el suelo para que puedan explorar y afinar sus habilidades y capacidades. En los años siguientes, es difícil ver a un niño sentado sin hacer nada, siempre tiene su atención centrada en algo, bien observando para aprender, bien subiendo y bajando, pintando… pero pensemos en los niños más mayores, a partir de los cinco o seis años… porqué a partir de estas edades aparece el aburrimiento y lo vemos como algo negativo, intentando dirigir su calendario de actividades.

Unas pequeñas herramientas para fomentar la creatividad y poner a los niños a gestionar su propia diversión:
Coloca varias cajas de cartón en un rincón. Pronto ellos las utilizarán para mil cosas, ya sea para meterse dentro, construir o bien realizar torres

MAMÁ, ME ABURRO

Coloca en otro lugar unas pinturas y botes de plastilina, es infalible…
Si pones música que se pueda bailar, los niños pequeños siempre están dispuestos a ello. Es una bonita forma de disfrutar en familia.

 

Ahora que estamos de vacaciones os animo a que sentados en vuestras hamacas o toallas observéis a vuestros hijos sin más objetivo que descubrir lo que están haciendo. Espero que cuando veáis a vuestros hijos haciendo nada seáis capaces de mirarlos de otra manera, más allá.

MERCHE, MI COACH UN ANTES Y UN DESPUÉS

MERCHE, MI COACH UN ANTES Y UN DESPUÉS

No podré olvidar el primer día que entró en nuestro centro de Madrid, traía en sus brazos a su pequeña de tan solo 2 meses. Estaba interesada en nuestras clases de juegos con bebés. Tan interesada estaba que trajo a su primogénita durante 7 años y su segundo hijo todavía sigue viniendo a nuestros grupos de juegos.

Ahora quiero centrarme en esa figura materna que me atrajo. Por aquel entonces ella ejercía la profesión de ingeniera, pero algo en su interior quería cambiar, su iceberg se estaba moviendo pero no en la superficie, era un cambio en lo más profundo de su interior. Quería cambiar su vida así que, se embarcó en nuestro barco, hizo con nosotras el seminario  y las prácticas con niños que en el ofrecemos.  Pensando que si profesionalmente no era una salida, sí que le serviría como guía para la educación de sus hijos. Llegó la decisión final y ella se quedó con nosotros, quería dedicarse a esto que le había enamorado y seguir su formación para dedicarse a niños y adultos. Durante su período de prácticas he podido observar su enorme sensibilidad, la empatía que despierta entre las mamás y su comprensión innata para orientar las relaciones paterno-filiales. Todo esto se complementa con la inteligencia que profesa para transmitir con gran ternura los conceptos y mensajes oportunos en los momentos adecuados. El principal requisito para un buen profesional en el ámbito infantil.

Ella seguía siendo coordinadora de grupos en nuestro centro, pero sentía que algo más tenía que hacer, así que comenzó su Master de coaching: “como trabajar con niños y adultos si yo misma no me trabajo”, esas fueron sus palabras cuando me comentó el objetivo que se había marcado.

Actualmente es coach y trabaja directamente con nuestros niños y nuestros padres. Ha  diseñado un taller mensual al que acuden muchos de nuestros padres, donde ella los acompaña y comparte muchas de las vivencias,  dualidades y circunstancias que surgen de la educación de nuestros hijos. En estos talleres hemos podido comprobar como los padres y las coordinadoras del taller han generado un ambiente de confianza y complicidad que es difícil explicar en  estas líneas, porque es totalmente  vivencial. Los talleres que ella imparte están llenos de dinámicas que hay que estar para sentirlas, es lo que te hace moverte.

Todo esto que  os cuento, es por lo que avalo a esta persona. Al igual que yo hice mi apuesta personal por ella  y ha sido mi gran descubrimiento, espero que sea el vuestro. Mi experiencia interpersonal tanto con niños como con padres es  mi pilar, como mi metodología.  Ella puede ser vuestro COACH.
Merche, mi COACH

Voluntariado en casitas de niños

El pasado 11 de junio, Clara Kirmayer, psicoterapeuta infantil y de adolescentes y Montserrat Morán, directora del centro de Madrid, fueron invitadas por Cooperación Internacional para dar un taller dirigido a jóvenes voluntarias que este verano acudirán a centros de acogida de niños huérfanos en Rumanía.

Se trataron temas imprescindibles para quien va a estar con niños en situación de abandono y desprotección que hay que tener en cuenta a la hora de acercarse a ellos:

  1. Acercamiento al desarrollo normal del niño.
  2. Aproximación al desarrollo del niño en situación de abandono.
  3. Reflexión sobre las necesidades que se cubren en los voluntariados:
    1. Necesidades de los niños.
    2. Necesidades de los adultos que conviven y atienden a los menores.
    3. Necesidades de los voluntarios.
  4. Entrenamiento en la respuesta a posibles situaciones de conflicto que se den con este tipo de niños.

Todo esto lo llevaron a cabo a través de la representación de escenas fantaseadas y temidas por los propios voluntarios, así como a situaciones reales que se dan en estos casos. Esto les ayuda a identificar y reflexionar sobre las diferentes necesidades que se plantean ante una actividad de este tipo.

Estos niños presentan un hueco en su historia de vida, no suelen tener recuerdos explícitos de sus primeros años de vida porque no ha habido nadie que se los relate. Sin embargo, en su memoria hay grabados recuerdos implícitos, que han cumplido o cumplen su función puesto que han tenido que desarrollar respuestas a las situaciones de abandono que han sufrido. Estos niños suelen desarrollar un tipo de apego inseguro, puesto que “la respuesta o atención a sus necesidades ha sido incompleta, incoherente o incluso violenta y maltratante, aumentando las emociones negativas, traducidas en desconfianza, rabia y falta de regulación emocional. Este tipo de conducta produce desadaptación en entornos positivos, pero hay que saber que en su momento les sirvieron para sobrevivir en sus ambientes de origen” Fodor, E., Morán, M. “Todo un mundo de sorpresas. Capítulo 4: Bienvenido a mi vida. Raquel Juan”. Ediciones Pirámide. Madrid, 2016.

Es por eso, que es necesario acercarse a estos niños libres de cualquier prejuicio, abiertos a conocer su necesidad evitando anticiparla desde la perspectiva que nace de una fantasía o necesidad personal. Esto permitirá a los jóvenes voluntarios acercarse a estos niños desde la empatía que los pequeños requieren para poder respetar y, en la medida de lo posible, responder a sus necesidades reales.

“Gracias a todos por dar prioridad a las necesidades de los niños”